Siempre está...
Es el hombre de los goles importantes. El que aparece aún jugando mal, cuando el equipo más lo necesita y el que le da un poco de oxígeno cuando ya no queda aire en el ambiente. Franco Sosa se acostumbró a ser el salvador de Racing y ayer tuvo otro capítulo heroico. Como en el último partido ante Arsenal, en donde le dio el primer triunfo del año a la Academia y le regaló un poco de alivio en el promedio, el tucumano apareció para ofrendarles el empate a los de Llop. A los 45 minutos del segundo tiempo, cuando en el Cilindro todo era resignación y lamentos, al defensor le cayó del cielo una pelota peinada por Sánchez Sotelo y fulminó a Assmann para la locura blanca y celeste en toda Avellaneda.
"Esto es lo más lindo que hay. Hacer el gol del empate en un clásico... Nos sirvió un poquito para sacarnos la amargura que teníamos por ir perdiendo un partido increíble", aseguró el ex Gimnasia de Jujuy, quien con apenas 27 años es el titular más experimentado de un equipo plagado de juveniles y el escudero más fiel que tiene el Chocho. Claro, porque justo en su debut ante los del Viaducto, Franco le regaló a Llop su primer triunfo en Racing y siempre fue una fija en la defensa. Disputó todos los partidos en la era del ex técnico de Banfield y saca el pecho en los momentos más difíciles. Por caso, ayer, cuando la derrota parecía sellada y la gente le recriminaba ante cada pase imperfecto, el devoto del Gauchito Gil olvidó los reproches y se fue al área para buscar el empate a toda costa.
De todas maneras, dejó en claro que su misión no es hacer goles... "Mi responsabilidad es marcar y duele cuando nos hacen un gol. Es cierto que ahora se me está dando llegar al arco contrario y eso es algo que le sirve al equipo", cerró Sosa, quien ya tiene cuatro goles en Racing y sigue mojando en los momentos justos. "Esperemos que sea el punto inicial para comenzar a ganar más partidos".
Palabra de goleador...
miércoles, 10 de septiembre de 2008
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